¿Conoces al Sr. Marrón?
Martes por la ma帽ana despu茅s de un lunes casi festivo (es uno de los problemas de tener clientes en distintas zonas geogr谩ficas de Espa帽a y de Europa).
Llegan los correos, y entre ellos, con un asunto de lo m谩s anodino, est谩 esper谩ndonos agazapado el Sr. Marr贸n.
Abrimos el correo confiadamente y nos encontramos con un mensaje en Franc茅s con una peque帽a postdata al pie del mismo para nosotros, indicando que en el correo hay un Excel adjunto, que est谩 programado a medias y que se tiene que entregar hoy sin falta, yo debo terminar la programaci贸n y una consultora deber谩 validar el funcionamiento de todos los procesos.
Miro a todos lados…. 隆Mi—a! A estas horas no ha llegado nadie, estoy s贸lo, no puedo pasarle a nadie el Sr. Marr贸n, me lo voy a tener que comer yo s贸lo… 隆Pero eso es imposible!, si me pidieron que el lunes que viene entregue todas las pantallas del programa de gesti贸n con sus respectivos listados e informes…
Bueno…, calma… A las 9:00 le llamo, le digo que no entiendo nada de lo que me dice que tengo que hacer y que se lo coma otro al Sr. Marr贸n…
Dicho y hecho, a las 9:00 llamo y le digo que no entiendo nada de nada… Vamos, que parece que me lo haya enviado encriptado de lo confuso que lo veo todo…
Pero no hay manera, diez minutos de charla persuasiva y apremiante dan para mucho en estos casos de extrema necesidad, de manera que a las 9:15 me encuentro yo solo con el Sr. Marr贸n entre las manos, pocas cosas m谩s claras y una hora menos para hacerlo…
Intentar茅 que toda la parte de revisi贸n se haga mientras yo voy programando, as铆 me podr谩n resolver las dudas que tenga referentes al contenido… 隆JA! No hay manera, me dicen que primero lo termino de programar para que se pueda probar todo de una vez, as铆 que a revisar las hojas que ya est谩n hechas para seguir con las que est谩n a medias y rematar con las que est谩n m谩s vac铆as que mi cuenta corriente…
Varios caf茅s m谩s tarde, alg煤n cigarrillo fumado al vuelo en la terraza mientras charlo amigablemente con algunos de mis otros clientes que se sienten abandonados, y unas gotas de colirio para recuperar la vista (no veas lo que j__e la vista trabajar en Excel a 1440*900 en una pantalla de 12”), s贸lo me quedan resolver unas pocas f贸rmulas que tengo que consultar por tel茅fono.
Pienso que, como la persona a la que llamo est谩 en Roma, en vez de preguntarle por las f贸rmulas, le puedo decir que se acerque a la Bas铆lica de San Pedro a ver si nos hacen un milagro… digo, un favor con el Sr. Marr贸n.
A todo esto, se van todos a comer y me quedo yo a solas con el Sr. Marr贸n (s铆, ya le he tomado cari帽o y esta noche me lo voy a llevar a casa…
), me como el bocata delante del ordenador mientras desfilan ante m铆, p谩ginas y p谩ginas de datos en las que tengo que pescar gazapos y otros bichos que se esconden en 茅l.
Al final le he podido pasar a la consultora el Sr. Marr贸n, y ella, no contenta con mi interpretaci贸n de los datos y las f贸rmulas, y en su papel de Santa Inquisidora, me ha pedido en primera instancia la versi贸n 2.0 y para rematar la Final Release.
M谩s tarde de lo que me hubiera gustado y m谩s pronto de lo esperado, hemos mandado al Sr. Marr贸n a T—r por c–o, digo… por correo.
La respuesta ha sido tan breve como concisa.
“Recuerda que el Lunes Entregamos… NO TE RETRASES!!!”
Buenas noches, hoy somos dos a despedirnos de todos vosotros, mi amigo el Sr. Marr贸n y yo







